Conducta (Ernesto Daranas Serrano 2014) es el filme más valiente y autocrítico de la sociedad cubana desde que en 1994 Juan Carlos Tabío Tomás Gutiérrez Alea, sorprendieron al mundo con el canto a la tolerancia y la aceptación de la diversidad con su filme Fresa y Chocolate. Ficha en IMDB
Incluída en la cartelera del V Festival Internacional
de Cine Fine Arts, es una de las mejores cintas del evento, junto a
Relatos Salvajes, Libertador, Cantinflas, 10 mil kilómetros,
¿Cómo es posible que una película con esta carga crítica al sistema educativo cubano, tan desacralizadora del verticalismo ideológico y al autoritarismo de Estado, sea realizada con el auspicio del Ministerio de Cultura de Cuba, el Instituto Cubano de Artes y Ciencias Cinematográficas (ICAIC)?.
Relatos Salvajes, Libertador, Cantinflas, 10 mil kilómetros,
¿Cómo es posible que una película con esta carga crítica al sistema educativo cubano, tan desacralizadora del verticalismo ideológico y al autoritarismo de Estado, sea realizada con el auspicio del Ministerio de Cultura de Cuba, el Instituto Cubano de Artes y Ciencias Cinematográficas (ICAIC)?.
El cine cubano es probablemente la expresión artística
que con mayor intensidad ha podido reflejar una visión crítica de la sociedad
singular y heroica y autoritaria, gracias a cuyos tres factores
ha podido sobrevivir a cuanto se ha hecho, desde poderes inmensos y globales, para conculcar su existencia.
En esa línea crítica hay que incluir a Esteban Isáusti
(Larga Distancia, 2011) ficción-realidad
agridulce sobre la tendencia de los cubanos a salir del territorio, llevando el
paso de una cubanía que no deja de denunciar los desequilibrios insondables y
Chamaco (Juan Carlos Cremata Malverti, 2012), denuncia poderosa y sugerente de
la corrupción policial de cara a la prostitución homosexual en partiendo de un
asesinato de un hombre gay en el Parque Central, de La Habana. No casualmente, la protagonista de Larga Distancia,( Miriel Cejas) es actriz de apoyo en Conducta.
El cine ha sido precisa válvula de
escape y en torno a su quehacer se han cobijado los talentos de imagen y
pensamiento, capaces de ser admitidos con toda y su visión crítica y hasta
urticante de la sociedad a la que pertenecen, en la que permanecen y a la que
finalmente respaldan, con todos sus defectos.
Conducta es un filme serio, crítico de la visión educativa
latinoamericana en general y cubana en particular, valiente y realizado con el
despliegue de recursos del concepto (guión), interpretativos y técnicos, que
permiten el resultado de una obra de arte que permite burlar todo bloque
(innecesario, vigente y ridículo) a la nación de Martí.
El director, Ernesto
Daranas Serrano, ha tenido una carrera fílmica iniciada con seriales
de televisión y documentales para luego pasar a la ficción y obtener premios en
los festivales de Festival de Cine Español de Málaga, Havana Film
Festival New York y el Havana Star Prize, entre otros, ha estremecido las
pantallas internacionales con su denuncia-poema audiovisual Conducta.
Un éxito que no solo radica en las actuaciones, la
correcta fotografía y universo sonoro, sino en su ritmo dramático que es
sostenido en ascenso sin descanso desde el inicio del filme, haciendo las
acciones cada vez más intensas e impactantes.
Los diálogos se prestan para ser modelo de parlamentos para el buen cine social. Breves, directos, denunciantes y con una carga emotiva radicalmente lograda.
El joven actor
Armando Valdez Freire, (Chala), que representa un pre-adolescente que
trabaja en un negocio ilegal – las peleas
de perros-, con lo cual mantiene a su madre, adicta, alcohólica y promiscua,
haciendo compartir ese rol con el de un pionero en la escuela pública cubana,
en la cual – cuando estallan las tensiones- se torna en el alumnos problema es
el sostén de la producción.
Impresionante como la carga emotiva y dramática de
este trabajo es el desempeño de un jovencito que transita con enormes
conflictos el interregno de la niñez a la adolescencia.

